Blue Monday: ¿Cómo afecta la tristeza a la salud del cerebro?
- Raymond Demorizi
- 19 ene
- 3 Min. de lectura
Más del 10% de la población española se siente triste siempre o la mayor parte de las veces

Más del 10% de la población española adulta afirmasentirse triste o descontentasiempre (2%) o la mayor parte de las veces (8,5%). Así lo reflejan datos obtenidos por la‘Encuesta poblacional sobre hábitos cerebro-saludables de la población española’, realizada por laSociedad Española de Neurología (SEN)en el marco del‘Blue Monday’, un estudio que también revela diferencias entre mujeres y hombres.
Así, lasmujeresdeclaran sentirse tristes siempre en un 2,2% de los casos (1,5% en hombres), la mayor parte de las veces en un 9,5% de los casos (7,5% en hombres) y algunas veces en el 46% de los casos (37% en hombres). Por otro lado, lapoblación joven, con edades comprendidas entre los 18 y los 34 años, admite sentirse triste con mayor frecuencia. A este respecto, más de un 17% afirma sentirse triste siempre o la mayor parte de las veces, frente a un 9,5% de los adultos de mediana edad (35-59 años) o el 6,5% de los mayores de 60 años.
“Cuando realizamos la encuesta, incluimos un apartado relativo al estado emocional, ya que sabemos que tener una actitud positiva, el buen humor y la risa fortalecen nuestro cerebro y que, por el contrario, un estado de tristeza sostenida en el tiempo produce alteraciones cerebrales que impactan en la salud”, comenta elDr. Jesús Porta-Etessam, presidente de la SEN. “No sólo se producen cambios químicos en el cerebro, sino que el volumen y la conectividad de ciertas áreas cerebrales también se ven afectados. Y todo esto implica que aumente el factor de riesgo para el desarrollo de muchas enfermedades”.
Cuando la tristeza es sostenida, se produce un efecto directo en el cerebro, afectando tanto a su estructura como a su funcionamiento. Disminuyen losneurotransmisores fundamentalespara la comunicación entre neuronas, como la serotonina, el ácido gamma-aminobutírico, la dopamina y la noradrenalina, y también lo hace la densidad de la sustancia gris, encargada de procesar la información del cerebro, lo que conduce a una atrofia y a la pérdida de conexiones sinápticas.
“La depresión no sólo es un factor de riesgo para ciertos trastornos neurológicos, sino que también agrava los existentes".
Como resultado, a corto plazo, las personas pueden tener dificultades para manejar sus emociones, concentrarse, recordar cosas o enfrentarse a situaciones cotidianas, porque se ven afectadas la memoria, el aprendizaje y la función cerebral general. A largo plazo, y sobre todo cuando deriva en unadepresión, puede convertirse en un factor de riesgo para el desarrollo de ciertas enfermedades, especialmente las neurológicas, como el ictus, la epilepsia, la migraña crónica, el Parkinson o el Alzheimer.
Según datos del informe“Depresión y Neurología”, realizado por la SEN, una persona que ha sufrido depresión tiene un riesgo un 66% mayor de sufrir un ictus, un riesgo dos veces mayor de desarrollar epilepsia, casi el doble de riesgo de desarrollar una demencia tipo Alzheimer, el triple de riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson y una altísima probabilidad de sufrir su primera crisis de migraña.
“La depresión no sólo es un factor de riesgo para ciertos trastornos neurológicos, sino que también agrava los existentes, aumentando el deterioro cognitivo y la discapacidad en enfermedades como el Alzheimer y la esclerosis múltiple, y elevando la gravedad del ictus y la epilepsia, debido a los cambios estructurales que se producen en el cerebro”, señala el Dr. Porta-Etessam.
"Independientemente de si hoy es el llamado ‘Blue Monday’ o el día más triste del año, no deja de ser una buena fecha para recordar que, para tener una buena salud cerebral, es también fundamental tratar de cuidar nuestra salud mental”.
Los pacientes neurológicos que también padecen depresión tienen un riesgo hastadiez veces mayorde fallecer por ictus y presentan un mayor nivel de deterioro cognitivo en enfermedades como el Parkinson, el Alzheimer o la esclerosis múltiple. Asimismo, la presencia de depresión aumenta la frecuencia y la intensidad de los ataques de migraña, con una alta probabilidad de que se cronifique.
“Así que, independientemente de si hoy es el llamado ‘Blue Monday’ o el día más triste del año, o simplemente se trata de una estrategia de mercadotecnia, no deja de ser una buena fecha para recordar que, para tener una buena salud cerebral, es también fundamental tratar de cuidar nuestra salud mental”, concluye el Dr. Porta-Etessam.
*Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.
Conclusión
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📌 Fuente: ConSalud



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