Control, ahorro y seguridad en diabetes: Abbott y la urgencia de extender la monitorización glucosa a usuarios de insulina basal
- Raymond Demorizi
- 22 ene
- 7 Min. de lectura
Desde 2022, el SNS financia los sistemas de monitorización de glucosa en líquido intersticial para personas con diabetes tipo 2 con múltiples dosis de insulina. En 2024 se logró cobertura total para este grupo, pero en 2025 siguen sin tener acceso quienes usan solo insulina basal. Expertos como el Dr. Mezquita Raya destacan que ampliar esta tecnología -en la que destacan fabricantes como Abbott-, a ese colectivo aportaría mejor control, menos hipoglucemias y ahorros al sistema.

Desde 2022, elSistema Nacional de Salud(SNS) ha ido ampliando progresivamente la financiación de los sistemas de monitorización de glucosa en líquido intersticial. Antes de esa fecha, estas tecnologías ya estaban financiadas para las personas con diabetes tipo 1 y para aquellas con diabetes tipo 2 que presentaban un mayor riesgo de complicaciones graves, es decir, quienes seguían un tratamiento intensivo con múltiples dosis de insulina. A partir de 2022, la cobertura comenzó a extenderse al resto de personas con diabetes tipo 2 que requieren varias dosis diarias de insulina, alcanzando en 2024 una financiación completa para este grupo en todas las Comunidades Autónomas.
La diabetes tipo 2 representa aproximadamente el90% de los casos diagnosticados, aunque muchos permanecen sin detectar. Dentro de este colectivo, destaca un subgrupo de pacientes que utilizaninsulina basal, administrada una o dos veces al día. En 2025 siguen existiendonecesidades no cubiertasen este colectivo, que podría beneficiarse significativamente de la tecnología de monitorización continua de glucosa (MCG).
ElDr. Pedro Mezquita Raya, jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición en el Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería, subraya elimpacto positivode la monitorización de glucosa en líquido intersticial: "La implantación de los sistemas de monitorización continua de glucosa en el Sistema Nacional de Salud para las personas con diabetes tipo 2 que utilizan múltiples dosis de insulina ha supuesto un avance relevante en el control y la calidad de vida en este grupo de personas. La evidencia acumulada en diversos estudios muestra que mejora el control glucémico, favorece una mayor autonomía y adherencia terapéutica, al permitir conocer y ajustar mejor el tratamiento y los hábitos diarios, y disminuye la ansiedad relacionada con la condición al proporcionar información continua sobre la glucemia. El efecto más destacado es la reducción de los episodios de hipoglucemia, especialmente los graves, lo que adquiere una relevancia clínica especial en quienes presentan mayor riesgo o hipoglucemias inadvertidas. Desde la perspectiva del sistema de salud, contribuye además a disminuir las complicaciones agudas y las hospitalizaciones, lo que se traduce en un impacto positivo en la sostenibilidad económica frente al control utilizado previamente con tiras reactivas de glucemia capilar".
El impacto sanitario de la diabetes es elevado: el coste anual por paciente tipo 2 en España asciende a unos5.200 €2, y el gasto sanitario global de una persona con diabetes es un72,4% más elevadoque el de alguien sin esta condición. Además, entre un46% y un 63%de las personas con diabetes en España no alcanzan los objetivos glucémicos. Estos datos3, 4reflejan no solo una carga individual intensa, sino también una oportunidad para mejorar resultados y eficiencia.
La incorporación de sistemas de monitorización de glucosa en personas con diabetes tipo 2 mal controlada en tratamiento con insulina basal supone un beneficio clínico y económico5. Y es que se asocia a unareducción del 58% de los episodios hipoglucémicos, del68% de los episodios de cetoacidosis diabética, así como a una disminución absoluta de1,1%en la hemoglobina glicosilada (HbA1c)5.
Además, permitiría al SNS ahorrarmás de 15.000 € por pacientea lo largo de su vida5, principalmente gracias a la reducción de los costes de las complicaciones agudas y crónicas de la diabetes. Estos datos subrayan que la inversión es defendible si se tiene en cuenta la mejora de los resultados clínicos y la reducción del gasto sanitario.
Los profesionales sanitarios avalan esta ampliación porque les proporcionadatos minuto a minutoy una visión integral del perfil glucémico del paciente, lo que facilita la toma de decisiones terapéuticas más individualizadas. El acceso a la tecnología MCG, combinado con la escucha activa de las necesidades concretas de cada paciente, mejora laadhesión al tratamientoy potencia la personalización clínica.
Sobre losretos y desafíosque la situación plantea, elDr. Mezquita Rayaañade: "Actualmente, los profesionales seguimos enfrentándonos a importantes retos en la atención de quienes no consiguen un control adecuado de su diabetes y no tienen acceso a estos sistemas de monitorización de glucosa en líquido intersticial. La escasa información que aportan las mediciones capilares puntuales complica tanto la elección de la terapia más adecuada como la interpretación del patrón glucémico individual y la detección de hipoglucemias asintomáticas. La incertidumbre y su miedo a los episodios hipoglucémicos continúan siendo una barrera significativa en el manejo de estas personas. Además, la falta de conocimiento del propio perfil glucémico por parte del paciente nos dificulta de manera considerable su formación y educación terapéutica, ya que limita su capacidad para comprender la relación entre los niveles de glucosa y factores como la alimentación, la actividad física o la administración de insulina, impide que identifiquen patrones o situaciones de riesgo y reduce la eficacia de las recomendaciones educativas dirigidas a promover un autocuidado informado y responsable".
En cuanto a losbeneficios clínicos y tecnológicos, elDr. Pedro Mezquita Rayaincide: "Las tecnologías de monitorización de glucosa en líquido intersticial han supuesto un cambio significativo en la práctica clínica y en el autocontrol de la diabetes. La disponibilidad de datos continuos y retrospectivos permite a los profesionales identificar patrones y tendencias más allá de las mediciones aisladas de la glucemia capilar, lo que facilita una selección y ajuste del tratamiento con mayor precisión para prevenir complicaciones. La integración de esta información en plataformas electrónicas de salud ha favorecido además un seguimiento más continuo y proactivo, incluso de forma remota. Al mismo tiempo, el acceso en tiempo real a los valores de glucosa y su tendencia refuerza la capacidad de decisión del paciente, que asume un papel más activo en el autocuidado, con una mejor comprensión de su situación y mayor autonomía para tomar decisiones cotidianas sobre su manejo".
Lasasociacionesde personas con diabetes advierten que la equidad en el acceso a estas tecnologías debe llegar atodas las personas con diabetes tipo 2, no solo a los subgrupos con tratamiento intensivo. En este sentido, el año 2025 se presenta como un momento idóneo para visibilizar a los pacientes condiabetes tipo 2 en tratamiento con insulina basal, que hasta ahora han quedado fuera del acceso financiado pero constituyen un grupo numéricamente relevante y clínicamente significativo.
En este contexto, elDr. Pedro Mezquita Rayaañade: "Las sociedades científicas plantean como próximos pasos ampliar de forma progresiva la indicación de estos sistemas a otros perfiles clínicos, como quienes se tratan con insulina basal sin insulina rápida y no logran un control glucémico adecuado, así como a pacientes con alto riesgo de hipoglucemias, especialmente aquellos con comorbilidades que incrementan dicho riesgo. También podrían resultar de gran utilidad en los que presentan dificultades para la autogestión de la diabetes. Por ello, considero fundamental mantener la evaluación de la relación coste-efectividad en estos nuevos grupos para garantizar una implementación sostenible, así como reforzar los programas de formación dirigidos a profesionales y pacientes, con el fin de asegurar un uso adecuado y eficiente de esta tecnología".
Por otra parte, resulta fundamental recordar el contexto epidemiológico: en España viven más de5 millones de adultos con diabetes, lo que representa una prevalencia del14,1%de la población de 20 a 79 años, con alrededor del38% de casos sin diagnosticar.Ver fuente. Esto pone de manifiesto la necesidad de apostar por herramientas que aseguren un buen control glucémico desde fases tempranas y permitan personalizar el abordaje.
En resumen, aunque el SNS ya cubre los sistemas de monitorización de glucosa en líquido intersticial para personas con diabetes tipo 1 y para pacientes con diabetes tipo 2 en tratamiento intenso, queda pendiente la incorporación de las personas con diabetes tipo 2 tratadas coninsulina basal, un colectivo que puede beneficiarse clínica y económicamente de la tecnología MCG. La evidencia es sólida: mejor control, menos complicaciones, mayor eficiencia y calidad de vida. Por todo ello, focalizar en 2025 la extensión de la monitorización de glucosa en líquido intersticial a este grupo resulta estratégico tanto desde la perspectiva asistencial como la económica del sistema.
Actualmente, todas las personas con diabetes tipo 1 (población pediátrica y adultos) y las personas con diabetes tipo 2 que requieren múltiples dosis de insulina al día tienen ya acceso a los sistemas de monitorización de glucosa, financiados por el SNS para estos grupos de población.
Hitos más recientes:
- El Ministerio de Sanidad español aprobó la financiación de los sistemas de monitorización de glucosa para las personas con diabetes tipo 2 en 2022 de forma escalonada y por Comunidades Autónomas.
- En 2024, la financiación de estos dispositivos para los grupos que presentaban mayores complicaciones, como las personas con diabetes tipo 2 que requieren múltiples dosis de insulina al día, se ha completado con éxito en todas las Comunidades Autónomas de España.
Las personas con diabetes de tipo 2 representan el 90%1de las personas que viven con diabetes, y se calcula que muchos de ellos siguen sin estar diagnosticados.
La monitorización de la glucosa ha demostrado ser esencial para un mejor control glucémico y reducir las hipoglucemias graves y el riesgo de hospitalización.
Las asociaciones de pacientes siguen defendiendo la importancia de la equidad en el acceso a las tecnologías de monitorización de glucosa en líquido intersticial, incluyendo a todas las personas con diabetes tipo 2.
Por eso, 2025 es un momento idóneo para poner el foco sobre los grupos de pacientes que aún tienen necesidades no cubiertas como el acceso a esta nueva tecnología; concretamente, las personas que tienen diabetes tipo 2 y utilizan insulina basal (de asimilación lenta y aplicación una o dos veces al día).
La monitorización de la glucosa ha permitido registrar y analizar datos minuto a minuto. Los profesionales sanitarios tienen ahora una visión de conjunto y la conclusión es clara: cada tipo de paciente requiere un enfoque personalizado basado en sus necesidades.
Un aprendizaje clave que ha permitido obtener esta nueva tecnología es que escuchar a cada paciente y sus necesidades concretas es ahora más esencial que nunca para mejorar la adherencia terapéutica.
El coste sanitario de una persona con diabetes es 72,4% veces más elevado que el de una persona sin esta condición2.
Entre el 46 y el 63% de las personas con diabetes en España no alcanzan sus objetivos glucémicos3,4.
El coste anual del tratamiento de una persona con diabetes tipo 2 en España es de 5.200 euros6.
Cada año, el uso de los sistemas de monitorización de glucosa evita más de 9.000 hipoglucemias y más de 1.400 hipoglucemias graves7.
Ofrecido por Procter & Gamble
Elaborado por Abbott
Ofrecido por Danone
Conclusión
Este artículo sobre Control, ahorro y seguridad en diabetes: Abbott y la urgencia de extender la monitorización glucosa a usuarios de insulina basal presenta información relevante para el ámbito de la salud y la medicina. Para más detalles, consulte la fuente original.
📌 Fuente: Diario Médico



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