La OMS alerta: casi dos tercios de las muertes maternas ocurren en países afectados por conflictos o fragilidad
- 20 feb
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La Organización Mundial de la Salud (OMS), en un informe técnico difundido también por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), advierte de una realidad especialmente preocupante: cerca del 60% de las muertes maternas a nivel mundial se producen en países marcados por conflictos armados o por fragilidad institucional y social, pese a que estos territorios concentran únicamente alrededor del 10% de los nacimientos globales.
Este desequilibrio pone de manifiesto el profundo impacto que la inestabilidad política, económica y social ejerce sobre la salud materna.

Un riesgo cinco veces mayor por embarazo
Según el informe, el riesgo de que una mujer muera por causas relacionadas con el embarazo o el parto es aproximadamente cinco veces mayor en países afectados por conflictos en comparación con aquellos considerados estables.
Solo en 2023, se estima que unas 160.000 mujeres fallecieron por causas maternas evitables en entornos frágiles o en situación de conflicto. Estas cifras reflejan no solo la vulnerabilidad biológica del embarazo, sino la fragilidad estructural de los sistemas sanitarios en contextos de crisis.
Desigualdades extremas desde la adolescencia
El informe también evidencia diferencias dramáticas en el riesgo acumulado a lo largo de la vida:
Una niña de 15 años que vive en un país afectado por conflicto tiene una probabilidad de 1 entre 51 de morir por causas maternas.
En un país con fragilidad institucional o social, el riesgo es de 1 entre 79.
En un país relativamente estable, la probabilidad desciende a 1 entre 593.
Estos datos subrayan cómo el lugar de nacimiento y el contexto geopolítico determinan de forma decisiva las posibilidades de supervivencia materna.
Tasas de mortalidad materna: una brecha alarmante
Las diferencias también se reflejan en las tasas de mortalidad materna (por cada 100.000 nacidos vivos):
504 en países afectados por conflictos
368 en países con fragilidad institucional o social
99 en países no clasificados en estas categorías
La brecha es clara y evidencia que la mortalidad materna no es solo un problema clínico, sino también estructural.
Factores que agravan el riesgo
El documento destaca que la intersección entre género, etnia, edad y situación migratoria puede multiplicar la vulnerabilidad de las mujeres embarazadas en estos entornos. Las crisis humanitarias suelen implicar:
Colapso o debilitamiento de los sistemas sanitarios
Escasez de personal cualificado
Interrupción del acceso a atención prenatal y obstétrica
Falta de medicamentos esenciales y transfusiones
Incremento de la violencia de género
En este contexto, incluso complicaciones obstétricas prevenibles o tratables pueden convertirse en fatales.
Estancamiento del progreso global
La OMS advierte que el avance mundial en la reducción de la mortalidad materna se ha estancado. Aunque existen equipos sanitarios que trabajan en condiciones extremas para mantener los servicios esenciales, la inestabilidad sostenida dificulta garantizar una atención materna segura y continua.
El informe pone el foco en la necesidad de reforzar los sistemas de salud en contextos de crisis, integrar la salud materna en las respuestas humanitarias y priorizar la equidad como eje central de las políticas sanitarias internacionales.
Más que una estadística: un indicador de desarrollo y justicia social
La mortalidad materna es uno de los indicadores más sensibles del funcionamiento de un sistema sanitario y del grado de equidad social de un país. Los datos expuestos por la OMS reflejan que la supervivencia materna depende no solo de intervenciones médicas, sino de estabilidad institucional, acceso a servicios básicos y protección de los derechos de las mujeres.
La reducción de estas cifras no es únicamente un objetivo sanitario: es también un imperativo ético y de justicia global.



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