Restablecer el contrato social: la profesión defiende los derechos del médico para hacer posibles los de los pacientes
- 6 feb
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La OMC presenta la Declaración de Derechos Fundamentales de la Profesión Médica, un documento con vocación europea para reforzar el reconocimiento del ejercicio médico
La Organización Médica Colegial (OMC) presentó hoy la Declaración de Derechos Fundamentales de la Profesión Médica, un documento concebido para consolidar a nivel europeo el reconocimiento del ejercicio médico como una profesión altamente exigente, de alta responsabilidad y con necesidades específicas de protección. En el acto participaron el presidente de la OMC, Dr. Tomás Cobo; el presidente de European Junior Doctors (EJD), Álvaro Cerame; y el vicepresidente de la Federación Europea de Médicos Asalariados (FEMS), Álex Ramos.
El Dr. Cobo señaló que esta declaración se articula en torno a cinco ejes esenciales:
Autonomía profesional, recordando que el médico es el último responsable del acto clínico.
Condiciones laborales adecuadas, que requieren una revisión profunda y homogénea.
Protección de la salud de los profesionales, en un entorno con elevada carga física y emocional.
Garantías frente a violencia y acoso, ante el aumento de agresiones en Europa.
Participación en la gobernanza sanitaria, dada la experiencia técnica del colectivo.
Vinculó estos principios al manifiesto sobre el trabajo arduo presentado en el Parlamento Europeo, destacando la necesidad de reconocer el esfuerzo continuo que implica el ejercicio de la Medicina.
Visión europea: del trabajo arduo a los derechos fundamentales
El vicepresidente de FEMS, Álex Ramos, explicó que el concepto de trabajo arduo se sostiene en seis factores: elevada carga emocional, turnos extensos, formación continua prolongada, exposición a enfermedades, presión constante de actualización y riesgo jurídico. Celebró que España haya logrado consensuar un documento común entre organizaciones profesionales, sindicales, académicas y estudiantiles, calificándolo de “hito extraordinario”. El texto español servirá de referencia en el debate europeo previsto para mayo en Bélgica.
El presidente de los EJD, Álvaro Cerame, destacó el papel de los médicos jóvenes en este marco de derechos. Subrayó que el tradicional “contrato social” médico, centrado en los deberes hacia el paciente, debe incorporar de forma explícita los derechos de los profesionales. El documento, aseguró, se dirige también a legisladores nacionales y europeos para promover las transformaciones necesarias.
Mesa “Contrato Social y Derechos Fundamentales del Médico”
La mesa, moderada por Dra. M.ª Isabel Moya y Dr. Domingo A. Sánchez, reunió a representantes de facultades, asociaciones científicas, sindicatos y estudiantes:
Dr. Antonio Compañ, presidente de la Conferencia de Decanos.
Dra. Cristina Avendaño, presidenta de FACME.
Dr. Víctor Pedrera, secretario general de CESM.
Teresa Serrano, presidenta del CEEM.
El Dr. Pedrera centró su intervención en los derechos laborales y las condiciones de trabajo, insistiendo en que la sobrecarga asistencial, la precariedad y la falta de recursos perjudican tanto al profesional como a la atención al paciente. Reclamó jornadas razonables, retribución justa, carrera profesional por méritos y derecho a desconexión digital.
La Dra. Avendaño destacó la relevancia de la autonomía profesional en la práctica clínica como pilar de la calidad asistencial. La presidenta del CEEM, Teresa Serrano, subrayó la necesidad de entornos formativos y laborales seguros, señalando que “no hay aprendizaje real ni buena práctica médica bajo violencia o burn-out”.
El Dr. Compañ advirtió sobre una “transición crítica” en la formación médica: la brecha entre la universidad y la realidad asistencial, el empoderamiento de los pacientes, el impacto de la tecnología y la afectación de la salud mental del profesional. Destacó asimismo la “herida moral” derivada de no poder ofrecer al paciente lo que necesita por falta de recursos.
Restablecer el contrato social
La Dra. M.ª Isabel Moya concluyó que existe una base ética, institucional y jurídica para reconocer los derechos fundamentales del médico, pero estos se encuentran dispersos o subordinados en múltiples documentos. De ahí la necesidad de una declaración explícita y unificada.
“No se trata de pedir más, sino de restablecer el equilibrio perdido”, afirmó. Cuando se exige responsabilidad y excelencia sin garantizar autonomía, condiciones dignas y seguridad jurídica, el contrato social pierde legitimidad. Recalcó que estos derechos no compiten con los de los pacientes, sino que los hacen posibles: “No hay buena medicina sin médicos protegidos; no hay ética sostenible sin autonomía, dignidad y seguridad jurídica”.
Conclusión editorial
El reconocimiento explícito de los derechos profesionales del médico es una pieza clave para reforzar la calidad asistencial en Europa. Para su correcta aplicación en el ámbito sanitario, se recomienda consultar las guías normativas actualizadas y los marcos éticos vigentes.
📌 Fuente: Medicosypacientes.com



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