América Latina Reduce el Hambre por Cuarto Año Seguido, Pero 33 Millones de Personas Siguen sin Comer Suficiente
- 3 mar
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América Latina Reduce el Hambre por Cuarto Año Seguido, Pero 33 Millones de Personas Siguen sin Comer Suficiente
Cuatro años consecutivos de descenso en la subalimentación. Seis millones de personas que dejaron de pasar hambre. Y al mismo tiempo, 181 millones que no pueden permitirse una dieta saludable y una obesidad que se ha duplicado en dos décadas. El último informe conjunto de la FAO, el FIDA, la OPS, UNICEF y el WFP pinta un cuadro de avances reales pero profundamente incompletos en la seguridad alimentaria y nutricional de América Latina y el Caribe.
Cuatro Años de Progreso: La Subalimentación Retrocede en la Región
Del 6,1% al 5,1%: Una Tendencia que se Consolida
El Panorama Regional de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición 2025, publicado el 27 de febrero en Santiago de Chile, confirma que la subalimentación en América Latina y el Caribe afectó al 5,1% de la población en 2024, frente al 6,1% registrado en el punto álgido de 2020. En términos absolutos, esto equivale a 6,2 millones de personas que dejaron de padecer hambre en la región.
Los Países que Lideran la Reducción del Hambre
El informe destaca que cuatro países ya se sitúan por debajo del umbral del 2,5% de prevalencia del hambre: Brasil, Costa Rica, Guyana y Uruguay. Otros dos —Chile y México— están muy cerca de alcanzar ese nivel de referencia, mientras que Argentina, Barbados, Colombia, Dominica y República Dominicana han logrado colocarse por debajo del 5%.
América del Sur registró la mejora más notable del periodo, con una prevalencia promedio del hambre del 3,8% y una reducción de casi un punto porcentual entre 2022 y 2024. Mesoamérica se mantuvo estable en torno al 5%, y el Caribe permanece en un preocupante 17,5%, cifra lastrada por la situación de Haití, donde la subalimentación afecta al 54,2% de la población.
La Inseguridad Alimentaria: Mejoras con Brechas que Persisten
25% de la Población Aún en Situación de Vulnerabilidad
La inseguridad alimentaria moderada o grave afectó al 25,2% de la población regional en 2024, por debajo de la media mundial del 28% y con una trayectoria descendente desde el máximo del 33,7% alcanzado en 2020. Sin embargo, los avances globales no ocultan una realidad estructural preocupante: la brecha de género sigue siendo llamativa, con una prevalencia 5,3 puntos porcentuales mayor entre las mujeres que entre los hombres.
Las Cifras que Ponen en Perspectiva el Progreso
Detrás de los porcentajes, los números absolutos recuerdan la magnitud del desafío pendiente:
Más de 33 millones de personas siguen sufriendo hambre en la región.
167 millones padecen inseguridad alimentaria.
181,9 millones no pueden costear una dieta saludable.
141 millones de adultos viven con obesidad.
El Coste de Comer Bien: América Latina, la Región Más Cara del Mundo
Una Dieta Saludable Cuesta 5,16 Dólares al Día
Uno de los hallazgos más reveladores del informe tiene que ver con el precio de la alimentación. En 2024, el coste de una dieta saludable aumentó un 3,8% en América Latina y el Caribe, convirtiendo a la región en la más cara del mundo en este indicador, con un coste estimado de USD 5,16 por persona y día, ajustados al poder adquisitivo.
Las consecuencias de la pandemia de COVID-19, las disrupciones en las cadenas de suministro y los conflictos geopolíticos han sostenido una inflación alimentaria que golpea especialmente a los hogares más vulnerables.
Aun Así, la Asequibilidad Mejora
A pesar del encarecimiento, la capacidad de acceder a una dieta saludable mejoró: en 2024, 15,4 millones de personas adicionales pudieron costearse una alimentación adecuada en comparación con 2021, cuando la inasequibilidad alcanzó su máximo histórico de 197,3 millones de personas. No obstante, el 27,4% de la población regional —181,9 millones de personas— sigue sin poder acceder a ella.
Obesidad y Malnutrición: Las Dos Caras de la Crisis Alimentaria
La Obesidad se Duplicó desde el Año 2000
Mientras el hambre retrocede, otro indicador avanza en dirección contraria. La obesidad en adultos de la región se duplicó desde el año 2000, alcanzando el 29,9% en 2022, casi el doble de la media mundial del 15,8%. Los entornos alimentarios caracterizados por la alta disponibilidad de productos ultraprocesados y el acceso limitado a alimentos frescos y nutritivos son el principal factor explicativo, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Anemia al Alza entre las Mujeres
La anemia afectó al 19,9% de las mujeres de entre 15 y 49 años en la región en 2023. Aunque esta cifra es significativamente inferior a la media mundial del 30,7%, su tendencia es preocupante: los índices de anemia han crecido de forma ininterrumpida desde 2014, lo que evidencia un deterioro nutricional silencioso con consecuencias directas sobre la salud materna e infantil.
El Estado Nutricional de la Infancia: Avances y Retos Cruzados
Retraso del Crecimiento por Debajo de la Media Mundial
En niños menores de cinco años, la prevalencia del retraso del crecimiento se situó en el 12,4%, un nivel que se ha mantenido consistentemente por debajo de la media mundial durante los últimos 25 años. Un tercio de los países con datos disponibles están ya en vías de alcanzar la meta internacional fijada para 2030.
Sobrepeso Infantil: la Meta del 3% en 2030 se Aleja
Sin embargo, el sobrepeso infantil sigue una tendencia contraria. Su prevalencia entre menores de cinco años ha crecido de forma sostenida desde el año 2000, alcanzando el 8,8% en 2024, por encima de la estimación mundial. Con estos datos, la región no está en camino de cumplir el objetivo de reducir esta cifra por debajo del 3% para 2030.
Las Voces de los Organismos Internacionales
Los responsables regionales de los cinco organismos firmantes del informe coincidieron en señalar que los avances, siendo reales, son insuficientes frente a la escala del problema. Destacaron como prioridades urgentes la inversión en desarrollo rural, el fortalecimiento de la protección social, la regulación de los entornos alimentarios —incluyendo medidas fiscales, restricciones a la publicidad y etiquetado frontal de advertencia— y el cierre de las brechas de género que concentran la inseguridad alimentaria en las mujeres y las comunidades rurales.
Un Progreso Real que No Puede Conformarse con Ser Insuficiente
América Latina y el Caribe tiene motivos para reconocer sus avances en la lucha contra el hambre. Cuatro años de reducción consecutiva son un logro que requirió voluntad política, inversión sostenida y coordinación internacional. Pero mientras 33 millones de personas siguen sin comer lo suficiente, 181 millones no pueden permitirse una dieta saludable y la obesidad avanza sin freno, celebrar el progreso sin urgencia sería un error. El informe de 2025 es un mapa del camino recorrido y, sobre todo, del que queda por delante.
Fuente: OPS



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