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Esta es la edad recomendada por los psiquiatras para usar pantallas y redes sociales

  • Foto del escritor: Raymond Demorizi
    Raymond Demorizi
  • hace 4 días
  • 5 Min. de lectura

La tecnología, y muy especialmente las redes sociales y los mensajes instantáneos, han modificado la forma en la que trabajamos y, sobre todo, en la que nos relacionamos. Los jóvenes son especialmente vulnerables a usar de forma intensiva y pasiva las redes, dejando de lado relaciones sociales interpersonales esenciales para su desarrollo cognitivo y emocional.

Esta es la edad recomendada por los psiquiatras para usar pantallas y redes sociales

Isabel Gallardo Ponce

Es laera de la interconexión, pero también de la soledad.Tenemos a los amigos a golpe declick, pero no cerca para charlar o para pasar el rato. La tecnología ha cambiado por completo la forma en la que trabajamos, en cómo entendemos el mundo, y, sobre todo, en cómo nos relacionamos. Hemos pasado de un modelo en el que la calle, era el lugar de encuentro, para pasar más tiempo en el domicilio sin interacciones sociales en persona.

¿Cuántas veces hemosvisto a un grupo de adolescentes juntos pero cada uno mirando su móvil?Es una acción cada vez es más frecuente pero que revelacómo han cambiado las relaciones socialesno solo en los adultos sino también en la población infantojuvenil.Carmen Moreno, vicepresidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental, y jefe de Sección en el Instituto de Psiquiatría y Salud Mental, del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, explica que losjóvenes buscan datos, identidad y conexión.Tenemos a “chicos hiperconectados que se sienten muy solosy que no están en el entorno social”.

Tradicionalmente la adolescencia era elmomento de estar con los amigos,depertenecer, de ser rebelde… es uno de los momentos más genuinos de la vida. La adolescencia el momento en el que se desarrolla el cerebro y la identidad.  “Los adolescentes, tienen hiperactivado el sistema límbico. Están buscandoemociones, recompensay les cuesta mucho planificar. Al mismo tiempo tienen muy hipoactivado el sistema prefrontal”, dice Moreno.

Por todo ello, la adolescencia no deja de ser una suerte deentrenamiento social, en el que aprendemos a relacionarnos con los iguales sin la presencia de los padres, se aprende a tolerar y compartir las emociones, a confiar en los demás, a tener una vía de desahogo con los amigos… Sin embargo, en el escenario actual losjóvenes con problemas para relacionarse encuentran un refugio en las pantallas. “Esto implica que si no tehas entrenado en este momento esas habilidades, va a ser más difícil que las desarrolles a lo largo del tiempo”, dice Moreno. Y esa falta de desarrollo en las capacidades sociales tendrá consecuencias a largo plazo.

“Las pantallas forman una parte importantísima del entorno al que estamos expuestos, en el que interactuamos. En este grupo de edad  ha cambiado la forma en la que se relacionan con los demás; por ejemplo, cuando dicen:voy a hablar, lo que están haciendo es escribir mensajes de texto”.

En este nuevo contextohablar es mandar mensajes, dice Moreno que no podemos dejarles solos sino que hay queprotegerlos frente a los riesgos. Y aunque estos peligros aún están por investigar en profundidad, hay que “aportar una posición prudente frente a este cambio de vida”, dice Moreno. Y es que muchos jóvenes hancambiado la interacción cara a cara con una vida más casera frente a una pantalla.“Han sustituido preguntar a sus mayores o a sus amigos o buscarla información de otra manera: medianteinformadores digitales que son los prescriptoresde estilo de vidae incluso les enseñan formas de hacerse daño”, apunta la psiquiatra.

Según Moreno, realizarun uso pasivo de las redes, que no es otra cosa que verreelssin pausa, junto aluso intensivo-muchas horas- es una de las cosas que está más relacionada con la posibilidad de tenerproblemas adversos relacionados con la salud mental,según los últimos estudios. “Y es justo ese uso el que muchas veces se hace cuando uno se encuentra mal, cuando uno se encuentra angustiado y desregulado” para calmarse. Los estudios señalan que el uso problemático de las redes sociales se relaciona condepresión,ansiedadyestrés, en adolescentes y adultos jóvenes.

No sólo eso, sino que losadolescentes o niños están a merced de algoritmosque les llevan a  encontrar caminos a los que nunca hubieran llegado. “Si no, ¿de qué forma vamos a tener esta cantidad de niños de 8, 9, 10 años expuestos a la pornografía?”, apunta Moreno.

Moreno explica que hay queestar ahí junto a ellos mientrasusan las pantallas y las redes sociales, y procurar que niños, adolescentes y jóvenes reciban los estímulos más importantes para su desarrollo cerebral fuera de la tecnología. “Por eso se recomienda queno haya exposición a pantallas antes de los 6 años ni redes sociales antes de los 16.Cuando haya algún tipo deexposición tiene que ser lógica, controlada, conocida”.

Precisamente después de que Francia haya prohibido la edad de uso de las redes sociales a los menores de 15 años hace unos días, le ha llegado el turno a España. El presidente Pedro Sánchez ha avanzado un paquete de cinco medidaspara el futuro en el queplanea prohibir el uso de estas tecnologías a los menores de 16 años, una edad que coincide con la que recomiendan los profesionales de la salud mental. Australia ya legisló sobre este tema en 2025 y marcó la edad para menores en la misma que plantea Sánchez.

Respecto a esta medida,José César Perales, catedrático en el departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Granada, en declaraciones a SMC España, ha comentado que los 16 años es una edad alta para poner un límite. No obstante, según este profesional, "hoy en día, laevidencia disponibleen relación con el daño que pueda hacer sobre la salud mental el acceso y el uso de redes sociales en adolescentesno justifica en buena medida el establecimiento de ningún umbral,pero mucho menos un umbral bastante conservador como el de 16 años".

Puesto queno hay mucha evidencia científicasobre el impacto en salud mental de las redes sociales, Perales apunta que "hay investigación bastante sólida sobre el impacto sobre la salud mental adolescente que tiene lapresión académicay sabemos que el tamaño de ese efecto es probablemente un orden de magnitudmayor que el tamaño del efecto atribuible a las redes sociales.Así que, por una parte, se está tomando una medida drástica sobre una base de evidencia bastante débil y, en buena medida, eso se debe a que esta es una medida popular".

En el otro extremo, Moreno considera que en los menoreslos riesgos de las tecnologías sobrepasan a los beneficiosy esas edades son aquéllas en las que uno todavía no tiene estacapacidad de control emocional.En este sentido, Moreno apunta que“al final es que realmente estamos colocando a la gente en una situación en la que no tiene capacidad de navegar. Si las redes están en casa tienen que ser parte de la conversación” y consensuar con ellos que es necesaria una supervisión pero también hablar de qué les interesa, qué les ofrecen los algoritmos…

En este nuevo contexto aúnfalta por analizar en profundidadlo que pueden producir las redes sociales. Pero lo que está claro es que losadolescentes son vulnerablesal tiempo que son los primeros que la adoptan por el interés que les provocan. Por eso estarea de los padres y de los adultos protegerlos.

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Conclusión

Este artículo sobre Esta es la edad recomendada por los psiquiatras para usar pantallas y redes sociales presenta información relevante para el ámbito de la salud y la medicina. Para más detalles, consulte la fuente original.

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