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La gravedad del ictus y la respuesta al tratamiento dependen del momento del día en el que ocurra

  • 20 ene
  • 3 Min. de lectura

Los hallazgos, basados en modelos experimentales en ratón y datos clínicos de más de 500 pacientes, abren la puerta a nuevas estrategias terapéuticas basadas en la cronoterapia y apuntan al desarrollo de enfoques de medicina personalizada

La gravedad del ictus y la respuesta al tratamiento dependen del momento del día en el que ocurra

Unictuspuede ser más o menos grave dependiendo del momento del día en el que se produzca. Así lo confirma una investigación liderada por un equipo delCentro Nacional de Investigaciones Carlos III (CNIC)que revela quelosneutrófilos, las células más abundantes del sistema inmunitario y las primeras en responder después de un ictus,están reguladas por el reloj biológico interno, condicionando así la perfusión cerebral, el daño tisular y la recuperación del paciente.

El ictus isquémico es una de las principales causas de muerte y discapacidad a nivel mundial. Aunque en los últimos años se han logrado importantes avances en el tratamiento agudo,la evolución clínica de los pacientes sigue siendo muy variable, lo que apunta a la existencia de mecanismos biológicos aún poco comprendidos que influyen en la respuesta al daño cerebral.

Este nuevo trabajo identifica uno de esos mecanismos:la regulación circadiana de la respuesta inmune. En concreto, los investigadores han observado que el comportamiento de los neutrófilos cambia a lo largo del día y que esas variaciones influyen directamente en la evolución del ictus.

Estos cambios, explicala Dra. María Ángeles Moro, investigadora principal del proyecto y directora del Laboratorio de Fisiopatología Neurovascular del CNIC, influyen de forma directa en la circulación colateral, la perfusión cerebral y la extensión del daño tras la interrupción del flujo sanguíneo, a través de procesos de inmunotrombosis.

“Nuestros resultados muestran que el ictus no es un evento biológicamente homogéneo: el estado del sistema inmune en el momento en que ocurre puede determinar diferencias importantes en la gravedad y la recuperación”, señala la Dra. Moro.

Mediante modelos experimentales en ratón y el análisis de datos clínicos de más de 500 pacientes, el estudio revela que en determinadas fases del día los neutrófilos adoptan un perfil más proinflamatorio. En esos momentos liberan con mayor intensidad trampas extracelulares de neutrófilos (NETs), unas estructuras que forman parte de la defensa inmunitaria.

"Observamos que cuando los neutrófilos liberan más NETs, la circulación en los pequeños vasos se ve comprometida y el daño cerebral es mayor"

Sin embargo, estas NETs pueden tener efectos perjudiciales en el contexto del ictus. “Observamos que cuando los neutrófilos liberan más NETs, la circulación en los pequeños vasos se ve comprometida y el daño cerebral es mayor”, explicaSandra Vázquez-Reyes, investigadora del CNIC, actualmente en el Massachusetts General Hospital y la Harvard Medical School.

Por el contrario, en otras fases del ciclo circadiano los neutrófilos muestran un comportamiento menos dañino, lo que favorece una mejor perfusión cerebral y limita la progresión de la lesión isquémica. “Esto ayuda a entender por qué pacientes con características clínicas similares pueden evolucionar de forma muy distinta”, añadeAlicia García-Culebras, investigadora de la Universidad Complutense de Madrid.

En esta misma línea, María Isabel Cuartero, también investigadora de la Universidad Complutense de Madrid, destaca el alcance conceptual del hallazgo. “Este trabajo introduce el concepto de inflamación vascular regulada por el reloj circadiano y abre nuevas oportunidades terapéuticas”, afirma.

El estudio confirma además que estos mecanismos también están presentes en pacientes con ictus. “Los marcadores inflamatorios y de actividad de neutrófilos en sangre siguen ritmos diarios y se asocian tanto con la gravedad del ictus como con la calidad de la circulación colateral”, señalanIgnacio Lizasoain, investigador del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital 12 de Octubre (i+12) y de la Facultad de Medicina de la UCM, y Patricia Calleja, neuróloga de la Unidad de Ictus del mismo hospital.

Los autores concluyen que tener en cuenta el momento del día y la regulación circadiana del sistema inmune podría mejorar la eficacia de futuras terapias, abriendo la puerta a estrategias de cronoterapia más precisas. Además, el uso de biomarcadores sanguíneos relacionados con la inmunotrombosis permitiría avanzar hacia una medicina personalizada basada tanto en las características del paciente como en su “momento biológico” en el instante en que se produce el ictus.

*Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

Conclusión

Este artículo sobre La gravedad del ictus y la respuesta al tratamiento dependen del momento del día en el que ocurra presenta información relevante para el ámbito de la salud y la medicina. Para más detalles, consulte la fuente original.

📌 Fuente: ConSalud

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