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Máscaras LED: cuándo funcionan de verdad y cuándo no se recomiendan

  • Foto del escritor: Raymond Demorizi
    Raymond Demorizi
  • 27 ene
  • 3 Min. de lectura

Cuidados del cuerpo

Máscaras LED: cuándo funcionan de verdad y cuándo no se recomiendan

Las máscaras LED se han popularizado como una solución estética para usar en casa, pero no todas ofrecen los mismos resultados ni son adecuadas para cualquier piel. Una dermatóloga de la AEDV explica cuándo están indicadas y qué beneficios reales tienen.

Alicia Cruz Acal

Las máscaras LED se han popularizado como dispositivos para mejorar la piel desde casa, pero¿realmente son eficaces?“La primera distinción que hay que hacer es entre la luz LED de uso médico, utilizada en clínica, y las máscaras LED de uso domiciliario”, explica Sara Carrasco, dermatóloga del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica (Gedet) de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), quien subraya queesa diferencia es clave para entender tanto sus indicaciones como sus resultados reales.

Las lámparas LED converdadera indicación dermatológica son las que se emplean en consulta médica. “Son dispositivos con potencia suficiente y se utilizan como mediadores antiinflamatorios, es decir,ayudan a disminuir la inflamación subclínica de la piely a mejorar los procesos de cicatrización”, señala Carrasco. Por este motivo, la luz LED clínicapuede estar indicada en patologías como elacné, las cicatrices recientes, larosácea, las alteraciones de la barrera cutánea o los desequilibrios del microbioma, “pero siempre y cuando utilicemos lámparas con potencia adecuada”, insiste.

En cambio, las máscaras LED de uso domiciliario funcionan con potencias mucho más bajas por motivos de seguridad. “El número de diodos y su calidad también es inferior, lo que hace que su efecto sea mucho más limitado”, aclara.

En el ámbito médico, las luces LED suelen ser dispositivos multiled, con distintos diodos dentro de una misma frecuencia. “Cuando vemos una máscara azul en clínica, no se trata de un único tipo de luz azul, sino devarias longitudes de onda dentro de ese espectro”, explica la dermatóloga. Además, su potencia puede ser más de diez veces superior a la de las máscaras domésticas.

Por eso, en consulta es poco habitual utilizar la luz LED sola, salvo como tratamiento antiinflamatorio tras otros procedimientos. “Lo habitual es combinarla con geles fotoconversores que contienen cromóforos. Esta combinación es la que realmente hace eficaz la terapia, tanto para inducir colágeno como para tratar acné o rosácea cuando no podemos o no queremos recurrir a fármacos orales”, señala.

En casa, sin embargo, su papel es mucho más modesto. De acuerdo con la dermatóloga, “si se usan de forma constante y son de calidad, pueden servir como herramienta preventiva o de mantenimiento, pero no como tratamiento reparador”.

Aunque se trate de una tecnología no invasiva, la luz LED no está indicada para todo el mundo. “Existen personas en las que no sería recomendable, tanto en el uso clínico como en el domiciliario”, advierte Carrasco, quien apunta que entre los principales grupos de riesgo, se encuentran:

Los fototipos muy altos tampoco son los más adecuados, y existen contraindicaciones claras: “No están indicadas en personas concáncer de piel,precáncer o campos de cancerización, es decir, pieles con mucho fotodaño y múltiples lesiones microscópicas”.

En cuanto al tiempo de uso, también hay diferencias importantes. En clínica,la luz LED médica se aplica durante unos 10-15 minutos, a menudo como tratamiento antiinflamatorio tras láser u otros procedimientos, y con o sin geles fotoconversores.En casa, al tener menor potencia, “se necesitansesiones más largas, de más de 20 minutos, y una frecuencia de tres o cuatro veces por semana”.

Respecto a los resultados, la dermatóloga es clara: “Con las máscaras LEDno se obtienen resultados visibles en el sentido estético clásico. No van a borrar arrugas”. Su beneficio está en la mejora de la calidad funcional de la piel y la reducción de la inflamación. En procesos como el acné, los resultados con luz LED médica pueden observarse “a partir de la quinta semana, con dos sesiones semanales”.

Por último, Carrasco recuerdala importancia de elegir bien el dispositivo. “Una máscara LED mínimamente fiabledebe tener marcado CE europeo. Los precios excesivamente bajos suelen indicar una falta de potencia y calidad”, concluye. Eso sí, un coste elevado tampoco garantiza mayor eficacia clínica: “Muchas veces se paga el diseño o la app, no el efecto dermatológico”.

Conclusión

Este artículo sobre Máscaras LED: cuándo funcionan de verdad y cuándo no se recomiendan presenta información relevante para el ámbito de la salud y la medicina. Para más detalles, consulte la fuente original.

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