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Ansiedad social: cómo puedes saber si tienes un trastorno

  • 6 feb
  • 5 Min. de lectura

Ansiedad social: cómo puedes saber si tienes un trastorno

María Sánchez-Monge

Es normal que te invada el nerviosismo cuando tienes que exponer un trabajo en clase o hablar en público. Pero lo haces… ¿o tal vez no? Esa llamada incómoda que no puedes postergar más, una comida con personas casi desconocidas… Son múltiples las situaciones en las que laansiedadsocial puede hacer su aparición y eso no significa que exista un trastorno. Sin embargo,en ocasiones llega a tales extremos que resulta paralizante; ahí es cuando hay que empezar a preocuparse.Mónica Muñoz, fundadora y psicóloga en MM&cols, explica a Cuídate Plus qué es la ansiedad social y en qué casos se puede considerar un trastorno.

“La ansiedad social es el nerviosismo o malestar que muchas personas sienten al relacionarse, ser observadas o exponerse ante otros”, señala la experta. “Es una reacción común y humana”, añade. Se pueden establecer tres grados de ansiedad social, desde la normalidad hasta el trastorno:

El trastorno de ansiedad social también se conoce comofobia social, ya que se diferencia de la simple ansiedad social en quecausa tal malestar que impide vivir con normalidad.

Otro aspecto que conviene aclarar es ladiferencia entre ansiedad social y timidez. “La timidez es un rasgo de personalidad, no un problema: describe a personas más reservadas, prudentes o introvertidas en lo social”, resalta la psicóloga. En cambio, la ansiedad social “es un estado emocional que puede aparecer en cualquier persona, sea o no tímida”.

La diferencia clave está en el malestar y no en el tipo de personalidad. Así, “una persona tímida puede sentirse relativamente cómoda en su estilo, mientras que alguien no tímido puede experimentar mucha ansiedad social en situaciones concretas”.

Ahondando un poco más en la ansiedad social, Muñoz describe sus principales manifestaciones, que pueden dividirse en tres diferentes niveles:

En lo que se refiere a las causas, la experta aclara que el origen de la ansiedad social es multifactorial:

La investigación en este ámbito indica quelas personas con ansiedad social tienden a tener un mayor neuroticismo y menor extraversión. “Esto no significa que todas sean inseguras”, puntualiza Muñoz, quien resalta que sí existe una mayor probabilidad de que presenten mayor “sensibilidad al rechazo, autoconciencia elevada y tendencia anticipar las consecuencias negativas”.

Tampoco se asocia siempre a una baja autoestima, sino que esta “suele fluctuar en función de la situación social, más que ser baja de forma estable”.

La psicóloga subraya el gran impacto de la ansiedad social en los vínculos y relaciones que establecen quienes la sufren: “No es que no sepan relacionarse, sino que el miedo a ser juzgadas, a incomodar o a hacerlo mal les lleva a actuar de forma más inhibida o a mostrarse más reservadas.

La evidencia científica acumulada revela que,a medida que aumenta la ansiedad social, también son mayores las dificultades interpersonales: cuesta más iniciar conversaciones, integrarse en grupos o participar con naturalidad en las interacciones cotidianas.

Otro aspecto relevante es el estilo de apego. “Muchos adultos con ansiedad social presentan patrones más ansiosos (miedo al rechazo, búsqueda intensa de aprobación) o más evitativos (distancia protectora), lo que puede hacer que sus relaciones se vivan con más inseguridad o con cierta tendencia a retraerse”.

Todo lo expuesto lleva, según la psicóloga, a que los individuos con ansiedad social no tengan un gran número de relacionesy, en general, tarden más en sentirse libres y espontáneos con los demás. “Pero cuando la ansiedad disminuye o cuando encuentran un entorno de confianza, sí pueden construir vínculos profundos, estables y significativos”, aclara.

¿Cuándo hay que pedir ayuda? La respuesta es sencilla: cuando la ansiedad social se convierte en un trastorno, es decir, cuando, en palabras de Muñoz,“el malestar empieza a limitar la vida”y el afectado se aísla, se bloquea de forma recurrente, evita oportunidades…

El tratamiento más eficaz es la psicoterapia y se centra en entender la forma en que la persona ha construido su manera de verse y relacionarse y qué experiencias han alimentado ese miedo social. “Trabajamos en dar nuevos significados a esas vivencias y en crear, poco a poco,formas más flexibles y seguras de estar con los demás”, señala. “Acompañamos a la persona a ensayar otras maneras de vincularse favoreciendo que recupere la confianza y opciones dentro de sus relaciones”.

Es importante tener en cuenta que el objetivo no es solo acabar con la ansiedad, sino “transformar la relación con uno mismo y con el entorno, y desde ahí, la ansiedad social empieza a disminuir”. En algunos casos, la psicoterapia se complementa con medicación prescrita por un psiquiatra.

Lo ideal es evitar el problema desde la raíz. La prevención es posible y resulta mucho más eficaz si se inicia en la infancia, “normalizando emociones como la vergüenza” y evitando la sobreprotección. Muñoz resalta la importancia de “permitir que los niños y adolescentes enfrenten situaciones sociales”. Asimismo, recomienda la práctica y el entrenamiento de habilidades sociales desde los primeros años de vida, promoviendo ambientes educativos y familiares donde equivocarse no sea vivido como una humillación”.

“La ansiedad social no es un rasgo permanente, puede modificarse”, concluye. Para ello, es importante comprender que constituye, en gran parte, “una forma aprendida de protegerse”. A partir de ahí, “cuando la persona empieza a comprender mejor su historia, a resignificarla y a encontrar maneras más seguras de vincularse, la ansiedad disminuye y aparecen más opciones de relación”.

- Puede ser normal(algo que todos experimentamos).

- Puede ser subclínica (más intensa pero manejable).

- En los casos más extremospuede convertirse en un trastorno cuando el miedo es muy intenso, persistente y afecta de forma clara a la vida cotidiana. Es entonces cuando se habla de trastorno de ansiedad social.

- Físico:rubor, temblor, taquicardia, tensión muscular, sudoración.

- Cognitivo: miedo a hacerlo mal, miedo a quese noteel nerviosismo,miedo al juicio o al rechazo.

- Conductual:evitar ciertas situaciones, hablar poco, quedarse en un rincón, mirar el móvil como refugio.

- Temperamento. Algunas personas tienen desde pequeñas una mayor sensibilidad social o tendencia a la inhibición.

- Aprendizajes. Experiencias de burla, vergüenza, exposición negativa o ambientes críticos pueden contribuir, pero no es necesario que exista un trauma.

- Estilo de apego. La investigación muestra que la ansiedad social en adultos se relaciona con apego ansioso o evitativo, mientras que el apego seguro se asocia a menor ansiedad social.

- Contexto social actual. La exposición continua y la comparación social (especialmente en redes) también incrementan la presión.

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Conclusión

Nota Editorial: La información sobre 'Ansiedad social: cómo puedes saber si tienes un trastorno' es de gran interés para los profesionales de la salud. Este avance subraya la importancia de la educación médica continua. Recomendamos a nuestros lectores verificar las guías clínicas actualizadas para una aplicación práctica segura.

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